Centro Médico Termal “La Ruta De Las Aguas”

Su descubrimiento se remonta al año 1835. Desde el 12 de diciembre del 2000, lleva el nombre de “Jesús Montané Oropesa” quién apoyó incondicionalmente la instalación como presidente de la Comisión de Termalismo, y es el único de su tipo perteneciente al Sistema de Salud de Cuba. Sus aguas minero-medicinales, ricas en magnesio, calcio y azufre, ayudan a mitigar padecimientos reumáticos, artritis, artrosis, polineuropatías y en la rehabilitación luego de traumatismos y accidentes encefálicos.

Ubicación

Se encuentra a 15 kilómetros del municipio de Palmira, específicamente en la localidad de Ciego Montero perteneciente al consejo Popular Arriete-Ciego Montero del municipio Palmira, está a 27 km de la Ciudad de Cienfuegos. Enclavado en un terreno llano, a menos de un kilómetro pasa el río Anaya, afluente del Damují.

Servicios que se brindan

Constituye un centro que cuenta con 25 habitaciones y que brinda los servicios de Fisioterapia y Rehabilitación, como: Masaje terapéutico, Helioterapia, ejercicios terapéuticos, Gimnasia, Acupuntura, Diatermia, Electro acupuntura, Electroterapia, Psicoterapia, Magnetoterapia, Ultrasonoterapia, Laserterapia, Podología y Termoterapia.

Estos tratamientos son indicados para enfermedades reumatológicas, neurológicas, del sistema osteomioarticular, dermatológicas, rehabilitación traumatismos y de accidentes.

El Chorrito

En la última década del Siglo XX, fue descubierto en Ciego Montero, un manantial, bautizado por la imaginación popular como el “Baño de Doña Beija” o “El Chorrito”, éste se ha robado la atracción general de todos los que visitan la instalación sanitaria. El agua brota permanentemente y tiene más de 40oC de temperatura y un alto contenido de azufre.

Historia

Las primeras evidencias de las aguas medicinales de Ciego Montero y sus propiedades curativas fueron descubiertas desde comienzos del Siglo XIX. La revelación de su “milagrosidad” ocurrió en la piel, preñada de pústulas, de un negro esclavo, del ingenio “Recurso” propiedad de Don Eugenio Entenza.

Quien, enfermó con erupción en todo el cuerpo por lo que fue expulsado ante el temor del contagio. Durante algún tiempo permaneció el esclavo internado en el monte bañándose en los pantanos que estaban en la finca “Príncipe Alfonso”, para su asombro iba sanando.

Don Diego Elbicio, se interesó por traer a su hija enferma, compró la finca, que bautizaron con el nombre “Purísima”.

En 1836 el Ing. Diego Elbicio, dueño por aquel entonces de esta finca, mandó a hacer análisis de las aguas, resultando un primer manantial ser sulfuro-termal y otro de aguas digestivas.

Más tarde la finca fue vendida al criollo Don Carlos Cardoso, quién fabricó una casa de baño y una hospedería. La finca fue inscripta en la ciudad con el nombre que hasta nosotros ha llegado, Baños de Ciego Montero, ya que estaba situada a poca distancia del caserío de igual nombre.

El historiador de Rodas, Pedro Marino Ruiz Rojas, en su libro, “Geografía e Historia de Rodas”, editado en 1903, apuntó: “tiene este caserío varios manantiales, uno de ellos de sulfurato de potasio que tal vez sea uno de los más ricos en esta sal en Cuba”, hace mención a los muchos bañistas que venían de toda la isla entre ellos el ilustre cubano Dr. Albarrán.

Agregó que, en 1862, existía un cuarto lleno de muletas dejadas por los enfermos reumáticos, al salir caminando bien. Amediados del siglo XIX estos excelentes baños termales sulfuro gaseosos, lograron atraer temporadistas de la jurisdicción de Cienfuegos, Trinidad y Villa Clara.

En 1909 se hizo la carretera de Ciego Montero y el paradero del ferrocarril de Arriete, lo que facilitó la afluencia de más visitantes a la instalación. En los primeros años de su explotación era muy reducido el número de habitaciones, sólo se contaba con la parte trasera del edificio. Los baños eran de forma rústica, una poceta y los pisos de tabla.

Por algunos años, no hay información de los cambios de propietarios, por el investigador rodense anteriormente citado, conocemos que, en 1903 el Dr. Felipe Alfonso Lay y Manceu, lo había recibido en herencia de su padre el hacendado de Cruces, Alfonso Lay. Al pasar la propiedad a manos del Dr. Lay comienzan las modificaciones, las que se incrementan cuando fue adquirido por Don Andrés López Samper.

El 18 de febrero, constituyeron la Sociedad “Baños de Ciego Montero SA” con el objetivo de dedicarse a la explotación del Balneario, venta de aguas medicinales, fábricas de gaseosas y refrescos, etc. Pocos meses después Andrés López Samper, último propietario, decidió, ejecutar un plan de remodelación en 1955, que incluyó llevar la electricidad desde Arriete hasta el Balneario, la construcción de piscina, garaje, iglesia, en fin toda la estructura que conserva con su lema pintado en letras visibles a distancia “SI LO VISITA SE SENTIRA COMO EN SU CASA”.

Después del triunfo de la Revolución

En 1961 pasó a manos del Gobierno Revolucionario. A lo largo de estos años, ha tenido varios directivos. Tuvo un remozamiento en 1975. Fecha en el que es visitado por el Comandante en Jefe Fidel Castro, con motivo de la inauguración, de la nueva Embotelladora de Agua Mineral.

Desde finales del año 1997 y hasta su reapertura el 5 de septiembre de 1998, se sometió a otra reconstrucción capital, a un costo superior, los $ 550 000 pesos y $ 50 000 dólares que hace mucho más agradable la estancia de quienes en él se hospeda.

Actualmente se halla en explotación, administrativamente subordinado a la Dirección Provincial de Salud. Esta instalación, que conserva su estilo arquitectónico, cuenta con 25 habitaciones, bien confortables y tiene una capacidad para 54 pacientes durante 14 días.

El certificado médico o resumen de hoja clínica, garantiza su reservación en el Balneario, acompañado de otra persona, quien desde ese mismo instante, se convierte también en paciente, y puede incorporarse a importantes actividades como las que se realizan en el área de Psicoterapia.

Actualmente sus aguas termo minerales, medicinales tienen una alta composición de azufre y cloro sódicas con temperaturas que varían de 32 a 42oC en dependencia de los pozos que se conecten a las siete piscinas individuales y a las dos que tienen carácter colectivas.

Cuenta con un Médico de Medicina Física y Rehabilitación, un Licenciado en Cultura Física, cuatro licenciados en terapia física y rehabilitación, un Psicólogo , cuatro licenciados en enfermería y un Técnico en Podología. El equipo médico y paramédico tiene reconocido prestigio por su calidad técnica y humana.

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